
Las Residencias “María Inmaculada” te ofrecen: acogida, cercanía, escucha, respeto y atención personalizada, desde una dinámica de participación y alegría. Religiosas y jóvenes nos comprometemos con responsabilidad en la vida de nuestras Residencias, contando siempre con la participación de padres y tutores en la labor formativa que en ella queremos realizar.
Trabajamos y nos renovamos para ofrecerte un servicio de calidad en diálogo con padres, con vosotras y atentos a la realidad en que vivimos.
Los objetivos que nos proponemos alcanzar:
- Ser, ante todo, una familia donde nadie se sienta anónima.
- Ofrecer un espacio adecuado para el estudio y el cultivo de relaciones sanas y positivas.
- Poner en práctica los valores propios de una sana convivencia: respeto mutuo, diálogo, sinceridad, y amistad.
- Entrar en un diálogo fe – cultura que facilite una actitud profunda y trascendente frente a la vida.